Colombia es el segundo país más rico en diversidad lingüística y cultural en América del sur. Cuenta con 65 lenguas nativas distribuidas por todo el territorio, concentrándose principalmente en la Amazonia. Pese a representar un componente significativo para la riqueza cultural y lingüística del país, son lenguas aún desconocidas, estigmatizadas y como consecuencia de esto varias se encuentran en peligro de extinción.
Por esta razón he querido ofrecer un espacio para documentar, recolectar y compartir información relevante sobre lenguas y culturas indígenas de Colombia y así contribuir con un granito de arena a su conservación y difusión en todo el territorio nacional.
La familia lingüística bora-witoto está conformada por dos familias de lenguas indígenas. Por un lado, las pertenecientes a la familia bora: bora, muinane y miraña, y por otro las lenguas witoto: okaina, nipode, meneca, murui, coeruna, nonuya y coixoma.
Ubicación geográfica de las lenguas bora-witoto
La lengua bora:
Es una lengua nativa de América del sur, hablada en el territorio fronterizo del Amazonas entre Colombia y Perú. Es una lengua tonal como las demás lenguas de la familia lingüística bora-witoto. Comparte una inteligibilidad mutua del 94%, principalmente léxica, con el dialecto Miraña.
La mayor parte de los hablantes de la lengua bora se encuentran en el municipio de La Chorrera. Según datos recientes, la población no asciende los 1,000 habitantes de los cuales tan sólo 377 son hablantes nativos de la lengua, siendo principalmente hablada por los adultos mayores y en menor proporción por los jóvenes 15%, y en los niños es casi nula. En consecuencia, está considerada como una lengua en peligro de extinción.
Lo anterior es el resultado de los pocos espacios de interacción entre abuelos y niños que ha traído la transformación social de las comunidades y de la preferencia por el español para la comunicación en diversos contextos, como es el caso de las familias conformadas por miembros de dos etnias distintas, condición que propicia un bilingüismo o multilingüismo pasivo en los niños, es decir que entienden, pero no hablan las lenguas paterna y materna. Asimismo, el proceso de escolarización en español y el frecuente contacto con medios de comunicación (televisión y radio) han ido reduciendo los espacios de uso de la lengua nativa a celebraciones y festividades en los que comparte toda la comunidad.
Por lo anterior, es muy importante crear conciencia sobre la importancia de ésta y otras lenguas para la diversidad cultural y lingüística de nuestro país.
Para conocer más sobre los trabajos que se adelantan para preservar la lengua bora visita el siguiente enlace:
La palabra “Muinane” es de origen witoto y significa “gente de abajo”. Fue empleada por Eugene y Dorothy Minor (Diccionario Huitoto Muinane, SIL, 1971) para nombrar el dialecto Nɨpode del uitoto, del río Ampiyacu (Perú). Sin embargo, en la actualidad ya no se utiliza la palabra “muinane” para referirse a ese dialecto, sino que “Muinane” se refiere hoy a los hablantes de la lengua Muinane-Bora. (Juan Alvaro Echeverri Restrepo, personal communication, 2014.)
Es una lengua fuertemente amenazada, pertenece a un grupo étnico de alrededor de 550 miembros, pero cuenta con menos del 50% de hablantes nativos. Al igual que el caso del bora, el español es la lengua más utilizada por los jóvenes y niños en contextos más formales, presentándose una caso muy marcado de diglosia.
Es una lengua hablada en el Amazonas por el grupo del mismo nombre. Por lo general conviven en los resguardos con miembros de otras comunidades como uitoto, bora, yukuna, tariano, tanimuka, matapí, makuna, cubeo, letuama, nukak, entre otros. Según datos del Dane (2005), la comunidad está compuesta por 274 personas.
La lengua se caracteriza por tener dos variedades: la lengua cotidiana y la lengua especializada, utilizada en curaciones y algunos rituales, entre ambas se distinguen diferencias marcadas, principalmente léxicas. Tan sólo el 32% de los miraña hablan la lengua, es decir, y el 78% restante no la habla.
Cuentan con espacios para la transmisión de la lengua: el mambeadero, a cargo de los hombree, la chacra, a cargo de las mujeres y la minga. Estos lugares siguen estando presentes en su tradiciones, pero se han reducido bastante en los últimos años. El uso de la lengua entre la comunidad joven se reduce a la interacción con sus abuelos y muchos de ellos lo entienden, pero no la hablan. Entre los adultos entre 20 y 30 de edad un 50% la habla, mientras que los mayores de 40 años la dominan a la perfección.
La perdida de espacios para la difusión de la lengua miraña estuvo relacionada principalmente con la carencia de políticas públicas que apoyaran la preservación y uso de las lenguas indígenas en el país. Es así que se privilegió antes y en la actualidad al español para la educación.
Otra de las razones que llevó a esta situación de peligro a ésta y a otras lenguas de la Amazonia, fue el etnicidio de la casa Arana. Te invito a conocer al respecto para que te sensibilices frente a la injusticia que han tenido que enfrentar los grupos nativos de nuestro país.
La Amazonia se caracteriza por su biodiversidad y por albergar a cientos de lenguas y culturas nativas. En la región de la amazonia colombiana actualmente podemos encontrar las siguientes familias lingüísticas:
Lenguas tupí: son lenguas que conforman la mayor familia de lenguas endémicas del Amazonas colombiano.
Lenguas ye o gê: es la segunda familia lingüística más extendida en la región amazónica.
Lenguas caribe: es una familia lingüística que se extiende desde la parte septentrional hacia el centro de la región amazónica.
Lenguas arawak: es una familia ubicada básicamente en la región circunamazónica propiamente dicha.
Lenguas pano-tacanas: se encuentran distribuidas en la Amazonia suroccidental.
Lenguas tucanas: se encuentran en el curso alto del Amazonas y alto Vaupés.